La ruta de la mina y cascadas del río Frades (también conocida como Trilho da Mina e Cascata de Rio de Frades) es una de las excursiones cortas más espectaculares del norte de Portugal, muy cerca de Galicia. Combina naturaleza salvaje con historia minera.
- Distancia: 2 a 4 km (según recorrido)
- Duración: 1h30 – 2h
- Recorrido Lineal
- Dificultad: Media (tramos con desnivel y terreno irregular)
A tener en cuenta:
No es una ruta difícil pero es técnica al no haber sendero.
⚠️ No es apta para personas con movilidad reducida y la parte final es peligrosa para niños.
🥾 Lleva calzado apropiado y que se pueda mojar.
🔦 No olvides linterna para atravesar el túnel.
Otra forma de acceder es contratar con alguna empresa de barranquismo.
Cómo llegar
Se encuentra en la Serra da Freita, en el municipio de Arouca (Portugal).
El punto de inicio está en la pequeña aldea de Rio de Frades, una de esas joyas escondidas que parecen detenidas en el tiempo. No es solo el inicio de la ruta, es parte clave de la experiencia.

Origen e historia
Es una aldea muy antigua, con referencias al menos del siglo XIX (incluso hay inscripciones de 1808 en construcciones). El nombre podría venir de frailes (frades) que se refugiaron allí tras la disolución de órdenes religiosas.
Vivió su época más importante durante la fiebre del wolframio en la Segunda Guerra Mundial. Durante esos años pasó de ser un lugar aislado a un pequeño núcleo minero con bastante actividad. La vida del pueblo giraba totalmente en torno a la minería. Llegaron empresas extranjeras (alemanas y británicas) y se construyeron infraestructuras muy modernas para la época (carretera, electricidad…) Aún hoy veréis antiguas ruinas mineras, edificios técnicos y casas vinculadas a los trabajadores. Todo mezclado con las viviendas tradicionales.

Con casas de pizarra y calles estrechas y empedradas, hoy en día es una aldea muy pequeña y poco habitada lo que le da ese aire semi abandonado pero auténtico, nada turístico artificial. Esto es justo lo que la hace especial. Un pueblo fantasma muy vivo.



La mina
La explotación minera empezó alrededor de 1915. En 1923 se creó la Companhia Mineira do Norte de Portugal, con capital alemán.
Su momento clave fue durante la Segunda Guerra Mundial, cuando el wolframio (tungsteno) era un material estratégico que se usaba para fabricar armamento y acero resistente, por eso era tan valioso.
En esta mina se extraía principalmente wolframio y estaño. Estos minerales aparecen en vetas de cuarzo dentro de la montaña.
La galería que atravesamos (unos 400 metros caminando) se llama Vale da Cerdeira y es la más importante y productiva de la zona. Eso sí, necesitaréis linterna ya que es totalmente oscura por dentro.
Puede ser que os encontraréis con algún amiguito 🦇



Las cascadas
Nada más salir del túnel escucharéis el ruido de la primera cascada. Hasta aquí no hay pérdida. Es muy sencillo. Aparte de la cascada hay varias pozas de aguas cristalinas donde podéis daros un chapuzón.



A partir de aquí ya aviso que no es fácil llegar a la última cascada. La ruta no está señalizada como tal y deberemos ir río arriba (siempre con el río al lado que cruzaremos tres veces por unos pasos (piedras)).

Rio arriba encontraréis otra zona de pozas y una pequeña cascada. Aquí viene la parte complicada. No hay camino y os vais a mojar.
Por el lado izquierdo, con MUCHO cuidado, hay que subir por las rocas y una cuerda que os llevará a la parte de arriba de esa cascada. Si conseguís llegar hasta ahí pocos metros más adelante encontraréis el broche final 😍




Si volvéis exhaustos, en el pueblo hay un pequeño bar regentado por un señora muy entrañable que os contará la historia de la región mientras disfrutas de una fresca Super Bock.

